BRUNO DESDE LA RESERVA

Coplas al Brey

04/abril/2018

brey                             CLOPAS AL BREY    
Hay que joderse Mariano,
eres duro de pelar,
ni te salpica la mierda
ni te dejan de votar.  

Supera cualquier análisis,
hasta el de la buena suerte;
igual dice tu partido,
como tú a Luis, “va, se fuerte”.
 
El caso es Mariano nuestro
que resistes cual percebe
sin que importen tus monsergas:
contigo ya no hay quien bregue.  

En Cataluña, movida.
Entre paseos y puros
tú por ahí ni apareces.
¿Acaso te haces el duro?  

Ah, no, que se me olvidaba,
si lo tuyo es ver ciclismo.
Lo demás, es evidente,
parece darte lo mismo.  

El marrón para los jueces,
también para las personas:
pensamos que te la bufa
cuánto esto nos erosiona.  

Hoy dices con gran galbana,
la ley está para cumplirla.
Sí, luego tus compañeros
la hacienda bien nos la esquilman.  

En cambio una rima, un verso
criticando a la corona
o difamando a la patria
mete a cualquiera en chirona.  

Siempre por aquí han existido
coñas, pullas, chistes, chanzas.
Desconoces presidente
la historia de las Españas.  

Por esa regla de tres,
y sin ánimo de ofensa,
porque no juzgar también
los desmanes de la prensa,  

o las mentiras diarias
de todos tus portavoces,
que cuando abren la boca
tocan mucho los bemoles.  

Los ciudadanos te pagan
para aprobar presupuestos.
No parece que te importe
dejarlos siempre compuestos.  

Las calles arde que arde
por no subir las pensiones.
Ni de nuestros jubilados
quieres aceptar lecciones.    

Contentas tienes también
a muchas de las mujeres.
Cuando te sacan el tema
haces como si no oyeres.  

En fin, ya es hora Mariano
de dar un poco la cara:
ya que no tienes ideas
ten por lo menos agallas.  

Merecemos gobernantes
que nos transmitan fe, ganas;
oír de ti lo que sucede
nos amarga las mañanas.  

Deja sí que vengan otros
pues ya pasó tu momento,
y es hora de dar vidilla
de una vez al parlamento.  

He de hacer una advertencia,
no vaya a ser de repente
que algún docto tribunal,
con pocos dedos de frente,  

considere que estas coplas
son motivo de delito.
Nada más lejos, lectores,
de mi intención, lo repito.  

Son solo un divertimento
con algo de sorna y guasa.
No obstante, y cómo está el patio,
veremos a ver que pasa.